Historia

El Nombre proviene del sácrito “upala” que significa piedra preciosa  y de acuerdo con datos históricos, los ópalos de México fueron utilizados por el pueblo azteca para la elaboración de artículos ornamentales  y ceremoniales entre los años 1200 y 1519. Al ópalo se le conocía con el nombre vitzitziltecpal o “piedra colibrí”, en alusión  al parecido de la iridiscencia de la gema con la del plumaje del ave. Uno de los ópalos empleados por los aztecas conocido mundialmente con el nombre de dios del sol azteca, se supone que fue hallado en un templo en el siglo XVI, y después formo parte  de la colección de gemas de Hope. En 1881 se vendió al Museo de Historia  Natural de Chicago, para formar parte de la colección de gemas Tiffany.

Con la conquista de los españoles se perdieron las localidades  conocidas de ópalo, hasta que, en 1840, don José María Siurab redescubrio los depósitos y comenzó a trabajar las minas Santa María Iris, en  Hacienda Esmeralda. En 1855 se descubrió otros depósitos importantes  en la Hacienda Esperanza, la Mina La carbonera, entre otras. Mineros pionero como Don Leonardo Godinez, Bulmaro Hernández, Joaquín Ontiveros y Eugenio Ontiveros este último obtuvo la concesión de la mina Los Cascarones, mina que tuvo gran producción en aquellos tiempos. La región alcanza su apogeo en el año de 1969 como resultado de la gran demanda de ópalo en el extranjero.

Instituto de Geología – Universidad Nacional Autónoma de México
Rodolfo Corona Esquivel y María Elena Benavides Muñoz
Boletín de Mineralogía volumen4, No.1 1989 p. 80-85

Magdalena tierra de ópalos

En el año de 1948 y 1950 se descubren las primeras minas en Magdalena, Jalisco y sus alrededores una de las primeras minas descubiertas fue “La Única” descubierta por el Sr. Pascual González González en 1948 fecha estimada que nos indica uno de sus hijos que le sobreviven la Sra. Elvira González, ubicada en las faldas del volcán de Tequila pero que en sus inicios partencia a la hacienda de huizizilapa dentro del municipio de Magdalena, Jalisco., posteriormente se descubrieron las minas de San Simón que fuera descubierta en el año de 1958 por el Sr. Gabriel Rubio Galindo, quien se dedicaba hacer carbón y que al quitar una roca que le estorbaba para hacer el horno y quemar o preparar el carbón se encontró una piedra que brillaba y de la cual se dio cuenta que era un ópalo, vendiendo así la piedra que se encontró. Trabajó las minas algún tiempo y se afirma que encontraba los ópalos a “montones” y se decía que llenaban una carretilla de cristales de ópalo por semana, su valor de los ópalos se desconoce pero una piedra en aquel tiempo no podía ser más caro de mil pesos o mil quinientos, se estimaba un costo tope aunque se desconocía del valor real de las piedras. Posteriormente surgieron otras minas como: La Estancia, La Mora, El Huaxical, Las Latillas, Las Cruces, San Martín, La Pata de Gallo, Mina del Hostotipaquillo y también en la sierra de El Salvador municipio de Tequila fueron descubiertas varias minas como: La Perla, El Cobano descubiertas en 1970 esto según un minero que trabajó un tiempo en esas minas el Sr. Jose Gutierrez Villalobos quien nació en 1958 y en la actualidad es minero, artesano en resinas con ópalo y tallador, también surgen otras minas por la misma fecha como: Las Azucenas, La Linda, El Verde, El Ventarron, La Camelia, Las Crucitas y La Falda, todas estas minas fueron descubiertas y explotadas y fue así que en los años de 1965-1975 tuvo lugar en la región la fiebre del ópalo. Se dice que salían ópalos en tal cantidad que se vendían por costales y que las personas que se dedicaban a los ópalos se contaban   por    miles Dice la gente que vivió aquella época de bonanza, aún existen muchas personas que vivieron esos tiempos y es muy interesante escuchar sus anécdotas y sus historias de lo que fue un día la fiebre del ópalo.

CUVALLES, Centro Univesitario de los Valles, Ameca, Jalisco
Julio, 2009; Tomo 1: Magdalena Famosa Tierra de Ópalo.
Gabriela Romero Mata, Marìa de Jesùs Romero Mata, Juan Jose Virgen Alatorre

Composición del ópalo

Fórmula química: SiO2 NH2O
Clase: Silicatos
Subclase: Tectosilicatos
Grupo: de la sílice
Etimología: Procede del sánscrito “úpala” que significa gema o piedra preciosa.
Cristalografía: El ópalo es amorfo si bien las variedades preciosas contienen esferas de sílice en empaquetamiento ordenado.
Color: Incoloro, blanco tonalidades pálidas de amarillo, rojo, pardo, verde, gris y azul. A veces tiene aspecto lechoso y opalescente, en ocasiones tornasolados. El Ópalo Precioso se caracteriza por el brillo intenso de sus colores siendo el cuerpo blanco por lo general. El Ópalo de Fuego es una variedad con intensos reflejos anaranjados.
Brillo: Vítreo algo resinoso.
Dureza: 5.5
Densidad: 2.65 g/cm3
Óptica: Índice de refracción entre 1.44 y 1.46
Otras: Fractura concoidea. Algunos ópalos en especial la Hialita (variedad incolora y transparente) tienen fluorescencia amarillo-verdosa con luz ultravioleta.
Química: Es sílice pura con presencia de agua entre un 4 y un 9%, pudiendo llegar hasta el 20%.
Génesis: El ópalo es un gel producto de deposición de aguas termales, encontrándose en nódulos concreciónales en algunas rocas sedimentarias. Forma el esqueleto de algunos animales y plantas, siendo a menudo el elemento fosilizador de estas últimas.
Formación de los Ópalos: Los ópalos son el resultado del tiempo, ya que se forman a lo largo de millones de años, mientras las capas de sílice y roca volcánica se superponen, atrapando a su paso esferas diminutas de agua y oxígeno. Es por esas esferas que los ópalos, en un efecto de difracción, reparten su inigualable colorido y luminosidad, siendo éstas fundamentales para determinar su calidad. Mientras más bello sea un ópalo mayor será su calidad